jueves, 30 de agosto de 2012

Mis re-lecturas del verano.

Cada verano me hago el firme propósito de dedicar un tiempo de mis vacaciones a la lectura. Este año, a diferencia de otros, con un tema prioritario, casi "de trabajo", como es el de la crisis. Creo que todos estamos convencidos de que el otoño será duro, y muchos hemos decidido aprovechar el verano para no sólo descansar, sino de verdad recargar la mente y el ánimo para lo que se nos avecina. Son ya muchos meses, si no años, seguidos de malas noticias y pienso que es imprescindible trabajar para renovar energías.


Siempre trato de equilibrar la lectura, con la re-lectura de textos o libros que me impactaron en el pasado. Si el verano del 2011 la gran novedad fue el iPad, en este año la gran novedad ha sido Evernote (link, @evernote_es). Desde hace casi un año utilizo esta aplicación para reunir toda la documentación que manejo y especialmente todos los textos (sea cual sea su procedencia, "pdfs", libros, "powerpoints", etc.) y fácilmente clasificados y localizables. Así que este año, la selección de qué re-leer ha sido mucho más completa y más fácil. Ya prepararé otra entrada para explicar cómo la utilizo, pero es altamente recomendable (gratis en su versión básica y muy completa).

Al principio de agosto dediqué algunos tweets a lo que llamé: "Buscando en el baúl de los recuerdos", pero twitter se quedó rápidamente corto para recoger lo que quería trasmitir. Así que aquí va mi lista de mis mejores re-lecturas del verano:

1) "10 claves para construir tus próximos 10 años." Entrada del blog de Luis María Huete (link, @LuisMHuete)

Hace ya tiempo (en Febrero) que cayó por primera vez en mis manos esta entrada del blog de Luis María Huete y disfruté especialmente con ella. En aquél momento se titulaba "Construye tu sueño" pero el cambio del blog supuso un cambio de título. He de reconocer que el primero me gustaba más.

Si tuviera que destacar alguna de las claves, este verano, me quedaría con:
  • Lo macro (crisis, inestabilidad, turbulencias, euro, industria, etc.) y lo micro (tu estado de ánimo, tus proyectos, tu felicidad, tu efectividad) son cosas distintas. Lo micro puede ir bien aunque lo macro vaya mal.
  • El sentimiento en el que vivimos de forma habitual condiciona las creencias con las que operamos y las decisiones que tomamos.
  • Hay que llenar el subconsciente de creencias útiles, y de proyectos sanos.
  • El enfoque pull es mucho más inteligente. Consiste en crear un proyecto de futuro que haga de “imán”.

MI CONCLUSIÓN PARA ESTE AÑO: Los próximos meses van a ser difíciles (más aún que los pasados), pero seguro que va a depender mucho más de mi propia actitud, de mi esfuerzo, de mi proyecto que de la prima de riesgo, del IBEX, o del Euribor... Debemos empezar con una reflexión, aterrizada, realista, del próximo año y alinear nuestras ilusiones, nuestra forma de ver los proyectos. Y si no es positiva, ya ha llegado el momento de cambiar...

Mi abuelo, D. Carlos de Inza, probablemente la persona más inteligente que he conocido, un día hace más de 20 años, mientras le contaba que no estaba seguro si cambiar de trabajo, me dijo: "Es muy fácil. Cuenta los días que trabajarías gratis. Luego los días que no trabajarías por todo el oro del mundo. Si la proporción no es buena, cambia." Después de esta lectura, me reafirmo, el futuro será duro, pero apasionante. Me gusta. Quiero seguir aquí aún a costa de sufrimiento o malos momentos.

2) "ATOS boss Thierry Breton defends his internal email ban." (link)

Lo encontré en la web mientras "googleaba" buscando información sobre el uso del email. Justo antes de leer este artículo me encontré con un cartel, cuanto menos atractivo: Email overload.

Desde hace tiempo, muchos años, estoy convencido de que la tecnología nos está dirigiendo en nuestra forma de trabajar, que no nos paramos a especificar qué herramientas queremos, o cómo debemos utilizarlas. Un buen ejemplo de ello es el correo electrónico. Thierry Breton de una forma valiente propone eliminar el email (interno) y buscar herramientas que verdaderamente resuelvan nuestros problemas.

En la entrevista dice: "I started to think they were spending too much time on internal emails and not enough time on management" ("Comencé a pensar que dedicábamos demasiado tiempo a correos internos y no el suficiente a la Dirección"). Y anuncia que pusieron en marcha un equipo para que trabaje en encontrar el sustituto a los correos electrónicos y volver a un comportamiento adecuado en la empresa.

A mi personalmente me parece atractivo e interesante. El email no puede, no debe, ser la herramienta de gestión de nuestro trabajo y hoy la mayor parte de nosotros lo utilizamos como comunicación, como archivo, como lista de tareas... Y esto no puede ser bueno.

MI CONCLUSIÓN PARA ESTE AÑO:
Ha llegado el momento de explorar otras herramientas que hoy si están disponibles. De cuestionar cuáles debemos utilizar y cuáles no. Y sobre todo, cómo debemos utilizar cada una. Entre el "cloud computing", las Apps de iPad o Android, las tablets, etc. hay tecnología más que suficiente para cuestionarnos cómo trabajar.

Definitivamente este año habrá que trabajar en la productividad en la oficina y las herramientas deben estar a nuestro servicio y no al contrario.

3) "Decoding the DNA of the TOYOTA Production System." Steven Spear and H. Kent Bowen, publicado por Harvard Business Review.

¡Nada menos que en 1999! y merece la pena leerlo una y otra vez. No hay un párrafo que no merezca la pena. Y desde luego merece la pena pagar los $6.95 que vale. (link)

Explica de una manera clara y directa las cuatro reglas que propone para lograr una organización como Toyota:
  1. Estandarización de todas las tareas hasta un nivel inusual para nuestra cultura.
  2. Establecer relaciones proveedor - cliente claras, precisas y biunívocas.
  3. Diseño de líneas con procesos claros, simples y directos.
  4. Todas las mejoras se deben realizar utilizando el método científico.
Habría que re-leerlo más frecuentemente para lograr un verdadero desarrollo de nuestras organizaciones.

MI CONCLUSIÓN PARA ESTE AÑO: Al esfuerzo que todos debemos hacer para mejorar nuestra productividad y salir de la crisis con éxito, no podemos dejar de sumar estas cuatro líneas de acción que nos  guíen para que el cambio sea realmente una mejora. Y esto no sólo aplica a los procesos industriales sino muy especialmente a los procesos de oficina y en los servicios.
Si tuviera que añadir algo que está detrás del espíritu de este artículo, añadiría el "Rigor". Rigor en cómo hacemos las cosas y como las mejoramos. Sin duda la mezcla será todo un éxito.
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Todos los expertos en la escritura en blogs recomiendan la brevedad y este ya es suficientemente largo, así que dejaré el resto para otra entrada. No sin adelantar cuáles han sido estas re-lecturas:

4) "Marketing de Atracción 2.0." Oscar del Santo (@OscarDS). Una buena, guía para lograr entender cómo utilizar las redes sociales.

5) "Blue Ocean Strategy: How to create uncontested market space and make the competition irrelevant." W. Chan Kim y Renee Maugborne. ¿Cómo reinventar nuestro mercado?

6) "Correr o morir." Kilian Jornet (Cuatro veces campeón del mundo de skyrunning). Relatos de la experiencia de las carreras del autor. Para el que no conozca esta disciplina, recomiendo:




7) "El hombre en busca de sentido" Viktor Frankl. Porque si esto no tiene un sentido, ¿cómo lo vamos a superar?

Mis reflexiones en la próxima entrada.

Ignacio Tornos

jueves, 23 de agosto de 2012

No hay dos sin tres...

En mitad de mis vacaciones he tenido que hacer un viaje para declarar como testigo en un juicio. El cúmulo de despropósitos del viaje a sido tal que no me puedo resistir a relatarlos por varios motivos. Primero, porque tres "malas suertes" en veinticuatro horas es frustrante a nivel personal. Segundo porque en los tres casos, fueron pequeñas cosas que generaron un gran "desperdicio" (MUDA). Tercero, porque la respuesta, similar en los tres casos, de no resolver el problema de raíz me preocupa. Y por último, porque me parece percibir que crece una tendencia en España a pensar que los "recortes" son injustos, que estamos siendo maltratados por Europa/Alemania sin que vea un mínimo "examen de conciencia" que nos permita resolver lo mucho que tenemos que corregir (ojo, también soy un convencido de que tenemos muchísimo bueno que mantener).

El miércoles por la mañana a las 10:30 debía prestar declaración en un juzgado del sur de España. Para llegar a tiempo y sin problemas, decidí viajar en coche saliendo el martes por la tarde.

CAPÍTULO 1: Antes de salir de viaje, bajé de casa a mi pueblo a comprar el pan y algunas otras cosas en el supermercado. Tuve la desgracia de mientras buscaba aparcamiento, pisar una tapa de alcantarilla que era "sólo un poco menor que el agujero, unos milímetros" a juicio del policía que luego vino. El resultado, un disparo (para el que no le haya ocurrido nunca, el pretensor del cinturón de seguridad se acciona explotando una carga de pólvora, una buena prueba de salud cardíaca...), por suerte la rueda salió del agujero. Entre mi llamada al Ayuntamiento, la llegada de la policía, tapar la alcantarilla con la ayuda de otro conductor y avisar a otros conductores, casi una hora perdida. Mientras tanto pasó por allí una mujer que me dijo que era habitual y que ya había avisado antes al Ayuntamiento. La solución de la policía, poner unos "conos" de aviso. En unos días pasaré a comprobar si se ha sustituido la tapa.

Los daños en el coche: Se debe cambiar el pretensor, no se si algún daño a la dirección (desde luego habrá que hacer el paralelo), una cubierta y revisar el sistema airbag. A juicio del taller, "es caro, bastante más de 600 Euros". Gracias a Dios lo pagará el seguro, que lo reclamará al Ayuntamiento. Por un lado o por otro, lo acabaremos pagando muchos, asegurados o ciudadanos. Y todo "puro MUDA".

Además de estos daños, tuve que viajar en el coche pequeño, y tendré el coche en el taller mucho tiempo entre perito, aprobación, reparación...

¡Y todo por unos milímetros de nada!

CAPÍTULO 2: El viaje a Jaén sin problemas. Algo más incómodo al cambiar un Gran Scenic por un Toyota Yaris pero francamente bien (por cierto el cuadro de indicadores del Yaris parece un árbol de Navidad desde que tuve un fallo antes de verano, cubierto por la garantía pero que ya ha supuesto que el coche vaya dos veces al taller y no esté reparado, sí, Toyota también falla).  El hotel cómodo, la cena en un bar de barrio, buena, abundante y barata (como en Madrid...). Y un buen descanso. El problema, al ducharme el miércoles: no hay agua fría. En Andalucía a 35 grados por la mañana, con perspectivas de 40 durante el día, una ducha hirviendo no es lo más apetecible. Lo peor, sólo te das cuenta de esto cuando ya estas en la ducha, con prisa para llegar al juzgado. Por lo menos pude ajustar el agua para que saliese caliente pero no hirviendo. Eso sí, un hilo... Adiós al placer de una buena ducha. 

Cuando lo reporto al hacer el "check-out", la contestación de la señorita fue "Caramba, sabíamos que había problemas en la piscina, pero no en las habitaciones." Ni una disculpa, ni una oferta de reparación (algo como ¿quiere usted otra habitación para ducharse?).

Como siempre, no tenía tiempo para una queja, pero no creo que vuelva a utilizar sus servicios...

¿Cómo es posible que un servicio fundamental en un hotel falle y se enteren por los clientes? Desde luego a mí me causó mucha insatisfacción, al hotel, aunque no lo sabe, una pérdida.

CAPÍTULO 3: El juzgado. La citación para la vista a las 10:30. A la una, empieza la vista. Ni una información ni una previsión. Sólo un banco en el pasillo y a esperar...

Tres horas de retraso no caen exactamente en lo que yo considero máxima puntualidad... En la puerta de la sala, media docena de personas entre letrados, testigos, etc. Varios habíamos tenido que viajar para asistir e incluso dormir en hotel. Calculo que cerca de 2.000 Euros en total en gastos de viaje, más las horas de trabajo perdidas...

Eso sí, el cartel de los derechos del ciudadano ante la justicia colgado en el pasillo. El octavo derecho dice textualmente: "Derecho a que las actuaciones judiciales se desarrollen con la máxima puntualidad; a ser informados sobre las razones del retraso o suspensión de la actuación que se comunicará con antelación suficiente."

15 minutos después de comenzar la vista, se abre la puerta de la sala y sale un abogado indignado. Por no se que tecnicismo, a su juicio fruto de una interpretación incorrecta del juez, se suspende la vista y ya se fijará en el futuro...

Las tres horas de espera no son nada comparadas con la pérdida que nos espera de otro viaje y otra noche. Si no son daos, porque como se trata de dos vistas, el juez puede "tener a bien" citar en dos días distintos...

CONCLUSIÓN:

El problema de fondo es común a los tres casos: Ni los técnicos de mantenimiento (del ayuntamiento o del hotel), ni los policías, ni el juez son conscientes del impacto que tienen estas pequeñas variaciones. Total, que más dan algunos milímetros en una tapa, o que alguien no pueda ducharse, o unas horas frente a una sentencia justa...

Y sin embargo, las consecuencias son importantes, aunque por suerte esta vez sólo tiempo y dinero. Porque:

  • La tapa podría haber quedado abierta de noche y caer una moto que no la viera. (No quiero pensar en las consecuencias del accidente).
  • Podría haber caído una persona mayor que cruzase la calle sin fijarse, el resultado una rotura segura...
  • Porque el impacto de seguir con una "herida judicial" en una organización puede ser tremendo, generar huelgas, etc.
  • Porque por un turista sin agua pueden ser diez turistas menos el año que viene, y no nos lo podemos permitir.
  • Etc.
Hay que desterrar esta actitud de conformarse con la mediocridad, de aceptar que las cosas estén casi bien, porque las consecuencias pueden ser enormes. Un Ayuntamiento debe buscar la perfección, todas las alcantarillas deben cerrar bien, en un hotel no debe haber errores, y si los hay, se deben corregir inmediatamente y de acuerdo a un estándar predefinido, los jueces no sólo son responsables de dictar buenas sentencias, sino también de la puntualidad y de muchos otros aspectos de calidad de servicio, y esto son sólo ejemplos anecdóticos.  Se que todo ello es difícil, pero se imaginan pagar 15.000 Euros por un coche que "casi funciona". Nadie lo aceptaría... Pues debemos conseguir lo mismo en nuestra administración, en los servicios y en muchas industrias que aún no lo han conseguido.

Y es que por ahora parece que seguimos haciendo sólo una parte: quejarnos de que la economía va mal, de que se pierden puestos de trabajo, de que hay recortes... Pero veo pocos directivos de empresas públicas o privadas que en estos tiempos difíciles se estén tomando en serio el mejorar sus procesos, evitar errores, reducir los costes internos o externos de esos errores. Estamos en un momento en el que sólo hay lamentaciones, las ventas van mal, hay recortes, no se que pasará este otoño, la culpa la tiene "la Merkel".

Y creo que ha llegado el momento de plantearnos seriamente que todos a título individual y como partes de una organización hemos tenido una parte de responsabilidad en la situación. Endeudándonos por encima de lo razonable (y no toda la culpa es del banquero), comprando casas para especular, aceptando el despilfarro de todo tipo sin hacer nada por resolverlo. Total, se paga y listo.

La situación es la siguiente, en mi modesta opinión, los recortes ya han ocurrido y van a seguir ocurriendo. Está en nuestra mano si aceptamos como individuos, y como sociedad, simplemente recortar (en coste y en servicios) o eliminar todos esos despilfarros para conseguir que se mantengan los servicios, en la medida de lo posible, pero con un menor coste.

Podemos volver a ganar la copa, este es el momento, o mañana será tarde.


Ignacio Tornos