miércoles, 27 de junio de 2012

Proyecto Lean Healthcare en el Hospital Clínic de Barcelona

Os remitimos la nota de prensa sobre el proyecto Lean Healthcare que hemos desarrollado en el Hospital Clínic de Barcelona, del cual publicamos un post hace unos meses.

Fuente: Medicina 21. Ciencia, medicina, salud y paciente
Fecha: 26 de junio de 2012

Tras el éxito conseguido en el primer proyecto de diagnóstico e implantación de las mejoras, la colaboración con Auren continua ampliando el proyecto a otros niveles.

martes, 12 de junio de 2012

Cómo prevenir los errores en la práctica médica

Recientemente he podido leer un artículo sobre 10 errores médicos impactantes publicado por John Bonifield y Elizabeth Cohen en la columna “Empowered Pacient” de la CNN.

La verdad es que se ha escrito mucho sobre ello pero la seguridad del paciente sigue siendo un problema a nivel mundial. En España, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad pone a disposición de quien lo desee mucha bibliografía, publicaciones, cursos, tutoriales, presentaciones,…. al respecto.
Sin embargo el problema no se resuelve y los datos de seguridad del paciente siguen siendo alarmantes. Según el Estudio Nacional sobre los Efectos Adversos ligados a la Hospitalización (ENEAS) llevado a cabo en 24 hospitales del Sistema Nacional de Salud y publicado en febrero de 2006, el 9,3% de los pacientes ingresados sufre algún efecto adverso relacionado con la asistencia sanitaria y el 42,8% de estos Efectos Adversos se consideró evitable.

Pero volvamos al artículo sobre los 10 errores médicos. En él se comentan algunas de las causas más frecuentes de errores en el proceso asistencial y se proponen soluciones. Algunos ejemplos:

  1. Errores de tratamiento equivocado de paciente debido a que no se ha podido verificar la identidad del mismo. Propuesta: Comprobación del nombre, fecha de nacimiento y código de paciente en la pulsera identificativa.
  2. Errores por conteo inexacto después de una cirugía, que puede llevar a que algún instrumental o material se haya podido quedar en el cuerpo del paciente. Propuesta: Si el paciente siente dolor, fiebre o inflamación, vaya al hospital y pregunte a su cirujano.
  3. Complicaciones relacionadas con la espera para ser atendidos en un servicio de urgencias. Propuesta: El paciente debe llamar a su médico de camino al Hospital para que éste contacte con el médico de urgencias y conozca de antemano la gravedad de la situación.
  4. Infecciones nosocomiales porqué los profesionales no se han lavado las manos. Propuesta: El paciente pregunta al personal si se ha lavado las manos antes de tocarlo, lleven o no guantes.
  5. Error de lateralidad en una intervención debido a que se ha tapado el lado marcado. Propuesta: El paciente reafirma con el equipo de profesionales la parte correcta del cuerpo y el lado a operar.
  6. Pacientes que se pierden (pacientes con demencia que tengan tendencia a deambular). Propuesta: El familiar coloca un brazalete con GPS al paciente.
Sinceramente, algunas de las soluciones que propone no me parecen ni eficientes y ni eficaces; se consume tiempo, personal y recursos de forma innecesaria pero lo peor de todo es que no se predice ni se previene el error. Es cierto que la columna de la CNN siempre versa sobre el “Empowered Pacient” (el Poder del Paciente) es decir, una tendencia que se ha puesto de moda en los últimos años y que busca involucrar de forma activa al paciente en el proceso asistencial y por ello, la mayoría de soluciones pasan por implicar al paciente o al familiar.

Recientemente, han ingresado a un familiar mío en la UCI y después de 3 días en el servicio, detectaron que tenía una conjuntivitis debida a que nadie le había retirado las lentillas (nosotros lo avisamos al servicio de emergencias, en urgencias y al médico que lo atendió en su ingreso en la UCI pero no fue suficiente). No voy a entrar a evaluar si es una práctica buena o mala pero lo que está claro es que, en estos casos, es insuficiente.

Sin embargo, existen otras formas para prevenir y mejorar los resultados de seguridad del paciente que os quiero comentar. Nosotros, en todos los proyectos que hemos llevado a cabo, hemos tenido en cuenta la seguridad del paciente como un elemento clave que se debe trabajar, y lo que he aprendido es que para conseguir buenos resultados no debemos olvidar ninguno de los siguientes aspectos:
  • Se debe difundir la cultura de seguridad del paciente. Para ello se debe potenciar el uso de los sistemas de información y notificación de incidentes relacionados con la seguridad de pacientes (SiNASP) como herramienta para conocer que está ocurriendo y así poderlo mejorar (“Lo que no se mide, no se conoce, no se controla y nunca se podrá mejorar”). Este sistema debe completarse con otras herramientas de análisis de causas raíces (AMFE, Ishikawa, 5 Porqué’s…). Pero la base para crear una cultura de seguridad del paciente es cambiar hábitos de todos los implicados en el proceso asistencial. Por ejemplo: Proyectos de lavado de manos.
En el año 2009, más del 70% de los hospitales evaluados en 16 CCAA habían realizado acciones de formación sobre higiene de las manos para los profesionales; más del 50% de las camas de los hospitales contaban con productos de base alcohólica en la habitación; más del 80% de las camas de las unidades de cuidados de intensivos contaban con estos productos en el punto de atención al paciente y al menos el 40% de estos hospitales habían evaluado la adherencia a la higiene de manos mediante observación. Sin embargo las infecciones respiratorias agudas afectan a 6,3% de los ingresos agudos (año 2011), causando así un aumento de la estancia hospitalaria, incrementando los costes asistenciales y poniendo en riesgo la seguridad de los pacientes. ¿Cuál es el problema entonces?

                        
    Fuente: Campaña de Higiene de Manos. Salvar vidas está en tus manos. Ministerio de Sanidad
Nosotros realizamos un proyecto donde trabajamos especialmente la gestión visual (información necesaria en el punto de uso) y las auditorías de seguimiento (además de la formación y la sensibilización) para crear el hábito, y con ello, la cultura.
  • Pero todo ello debe ir acompañado de medidas que ayuden al profesional a realizar su trabajo de la mejor forma posible, es decir, se deben implantar iniciativas de mejora donde adecuemos la capacidad de los servicios a la demanda y las necesidades del paciente, potenciemos las actividades de valor y estandaricemos los procesos.
    Por ejemplo: siguiendo con el ejemplo del servicio de urgencias que planteaban en el post de la CNN, trabajando el flujo del paciente, el flujo de información que debe acompañarle, las cargas de trabajo del equipo y la relación con servicios proveedores / clientes (Diagnóstico por la Imagen, laboratorio, hospitalización…) hemos reducido a más de la mitad el tiempo de espera para ser atendido.
  • Los mecanismos más eficientes para prevenir la seguridad del paciente son los que conocemos como Poka Yoke (Sistemas a prueba de errores).
    Se trata de establecer sistemas que pueden actuar a tres niveles, en función de la gravedad y las consecuencias del error: (I) con una alarma que avisa del incidente -pero existe la opción de que el error avance en el proceso-, (II) con un control que pare el proceso cuando se produce el incidente, y (III) un mecanismo que evita que se llegue a producir el error -basado en la predicción y la prevención-.
    En este sentido hemos trabajado iniciativas como el check list de quirófanos, la gestión visual de la información clave de pacientes / residentes para evitar caídas, errores de medicación, broncoaspiraciones…, instrucciones para el uso correcto y el mantenimiento autónomo de equipos de electromedicina, etc.

En el siguiente video podéis ver un Poka Yoke de nivel II para el problema del lavado de manos.

                        

¿Qué os ha parecido?

Sin embargo, además del “empowered” del paciente, de la cultura organizativa, de los proyectos e iniciativas de mejora, etc… seguro que hay otros aspectos (organizativos o técnicos) que influyen en la mejora de la seguridad del paciente ¿Qué más pensáis que deberíamos considerar?

Emma Giralt

domingo, 10 de junio de 2012

La Práctica de la Medicina, como la Música, debe ser arte y método

El pasado domingo 3 de junio, Ignacio Tornos publicó una reflexión en el blog de la Fundación pro Humanización y Eficiencia en la Sanidad, organización que fomenta el humanismo como eje de confianza en la práctica médica y lo conjuga con principios de eficiencia y organización en el proceso asistencial. 

La entrada versa sobre por qué es tan difícil conjugar la estandarización con el trabajo creativo, y compara el trabajo de un médico con el de un músico. Os animo a entrar en la web de la Fundación y leer algunos de los artículos publicados.

Esta semana la reflexión se completa con un escrito de Antonio Burgueño Jerez, Director de Desarrollo de Negocio y Calidad Concesiones Ribera Salud y Patrono de la Fundación, y que recoge conclusiones muy interesantes acerca de la importancia de la estandarización en el práctica médica y la confianza en el profesional.

Antonio, un placer contar con tu reflexión en nuestro blog. Gracias.

Emma Giralt Eroles
Directora de Implantació Lean. 


Reflexiones tras la lectura de Ignacio Tornos "Estandarización y Música"



Estimado amigo Ignacio,

La comida fue tremendamente agradable. De esas de las que uno sale pensando que ha crecido un poco más como persona y profesionalmente.

Te mentiría que me ha sorprendido la fuerza de tu reflexión, pues nos tienes acostumbrados a ellas, pero si me impactó el mensaje sencillo y claro de la misma: No hay muchas actividades del hombre más llena de arte y de orden que la música. La creatividad no es consecuencia de una inspiración divina en ningún caso. Es fruto de un aprendizaje y de un esfuerzo riguroso y metodológico, entre otras cosas. Fruto de ese orden surgen las genialidades, porque, parafraseando a Ramón y Cajal una genialidad es saber poner en valor y sacar a la luz algo que está ahí y nadie supo ver. ¿Alguien puede discutir la genialidad de D. Santiago y su esfuerzo y perseverancia?

Mucho se ha escrito sobre si la práctica de la medicina es ciencia o es arte, y es entiendo que es ambas cosas. Y la ciencia sin método no puede ser considerada como tal. Y el arte es el cómo hacer que requiere, como tocar un instrumentos mucha práctica y un aprendizaje de habilidades que se me antoja infinito. Parafraseando una vez más a Dr. Ramón y Cajal, el que quiera aprender una habilidad que se prepare a años de entrenamiento. Exactamente igual que la música.

Las organizaciones sanitarias hoy en día son complejas (como las orquestas) y si cada uno escribe su partitura y la interpreta a su manera lo único que conseguimos es hacer mucho ruido. Disculpa que no sea capaz de cuantificar el coste de cada decibelio, es decir, del despilfarro. De eso sabes tú mucho.

Tu reflexión nos ayuda a entender y contar porque debemos ir por este camino. Permíteme que la utilice en mi trabajo diario de homogeneizar partituras y mejorar el sonido de nuestros conciertos y caminar con ello hacia una variabilidad menor de las decisiones médicas y un uso mejor de los medios disponibles.

Llevo 20 años trabajando en este sector y toda la vida familiarmente relacionada con él, y no acierto a terminar de comprender por qué un clínico con una determinada prueba puede diagnosticar la enfermedad a un paciente y otro necesita otra u otras pruebas que le aporten otros datos o mayor precisión. En ocasiones he llegado a pensar que una apendicitis es distinta en Galicia que en Cádiz o, lo que es peor, en un hospital y el de al lado.

Tu escrito me inspira otra reflexión que no quiero dejar de destacar: La estandarización aporta rigor metodológico y redunda netamente en la confianza, a todos los niveles: la del propio profesional, la del equipo, la de la organización y la del paciente. Porque el rigor y el orden metodológico es percibido por los pacientes. Así nos lo dejaron ver cuando medimos la confianza generada en el área de urgencias del Hospital del Vinalopó (Elche).

Por tanto, los gestores, consultores, profesionales no clínicos en general, tenemos nuestra responsabilidad en afinar la música, sin duda. Y entre todos escribir la mejor partitura y hacer sonar la música en armonía. Me consta la contribución a ello que desde Auren hacéis con vuestro esfuerzo diario. No hace mucho que escribía en el blog de la Fundación Humanismo y Eficiencia que la prescripción eficiente es cosa de todos.

Gracias por enriquecer con tu aportación nuestra reflexión y nuestro blog, el cual queda abierto para que realices tantas como estimes oportuno. Un placer y un lujo.

Antonio Burgueño Jerez
Director de Desarrollo de Negocio y Calidad Concesiones Ribera Salud
Patrono de la Fundación Pro Humanismo y Eficiencia
Blog: Fundación pro Humanización y Eficiencia en la Salud

domingo, 3 de junio de 2012

Estandarización y Música

Esta semana publico en la Fundación pro Humanismo y Eficiencia.


En la entrada reflexiono sobre la estandarización y la música. Os animo a visitarla:


Ignacio Tornos

viernes, 1 de junio de 2012

Ikea: estandarizar, la clave para el montaje

¿Qué es el trabajo estandarizado? Cuándo nos hablan de un estándar de trabajo solemos pensar en un procedimiento escrito dónde se explica cómo realizar alguna tarea sistemática en una línea de producción, que nos sirve para reducir las variaciones del proceso entre diferentes turnos de trabajo, facilitar la formación de nuevos operarios, reducir las lesiones y accidentes etc.
Se puede decir que el trabajo estandarizado es aquel conjunto de operaciones realizadas con seguridad, organizadas en la mejor secuencia, usando la más efectiva combinación de personal, material, maquinaria y métodos.
Para estandarizar un proceso se deben seguir las siguientes etapas:
  • Detección de los desperdicios a partir de la observación del proceso, para su posterior eliminación.
  • Identificación de los elementos de trabajo, obtenidos del proceso de observación.
  • Análisis del Takt Time, ritmo al que se deben hacer los distintos productos en un proceso para satisfacer la demanda del cliente.
  • Las herramientas de trabajo para cada tarea, operario y situación dentro del proceso.
A parte de las líneas de producción podemos encontrar muchos ejemplos de trabajo estandarizado en otros sectores. Uno de ellos son las instrucciones de montaje de los muebles de IKEA, que estoy segura que casi todo el mundo en mayor o menor medida conoce. Cualquier persona que disponga de tiempo, un mínimo de habilidad con determinadas herramientas (martillo, llave allen, destornillador…) y algo de paciencia puede montar un mueble de IKEA. Con esto no estoy diciendo que sea una tarea fácil. Depende mucho de la habilidad que se tenga y sobretodo de la paciencia…y lo digo por experiencia propia.

Lo que sí es cierto es que IKEA te facilita un folleto con una instrucción visual muy clara (en algunas no hace falta ni que sepas leer, ya que todo son dibujos) de cómo montar el mueble.

Si cogemos por ejemplo, una instrucción de una cajonera vemos que cumple con todos los ítems de la definición de “trabajo estandarizado” que hemos visto antes:

Conjunto de operaciones realizadas con seguridad, organizadas en la mejor secuencia, usando la más efectiva combinación de personal, material, maquinaria y métodos.

En la primera página de las instrucciones encontramos el número de personas idóneo para realizar el montaje (dos en este caso) y las herramientas o “maquinaria” que necesitaremos. Incluso te advierte de cómo preparar la zona de montaje para evitar roturas de las distintas piezas.




En la segunda página nos indican los distintos materiales que necesitaremos (y que vienen en el embalaje) y cómo vienen empaquetados (los tornillos pequeños vienen en una bolsita de plástico).
En la parte superior nos dan indicaciones de seguridad (se debe anclar el mueble a la pared para evitar que venza).


Conjunto de operaciones realizadas con seguridad, organizadas en la mejor secuencia, usando la más efectiva combinación de personal, material, maquinaria y métodos.

En las páginas sucesivas se explica detalladamente los pasos a seguir haciendo hincapié, mediante ampliaciones de los dibujos, de cómo se deben colocar las piezas o qué tornillos se deben utilizar.
Las instrucciones te muestran la mejor secuencia de montaje mediante un número sucesivo en la parte superior izquierda de cada dibujo.



Ahora bien, que IKEA haga unas instrucciones bastante claras de cómo montar sus muebles, no significa que los clientes lo consigan a la primera. Y esto puede ser debido a diferentes motivos, entre los cuales están los siguientes:
  • Que no sé tenga la habilidad o paciencia suficientes
  • Que no se sigan las instrucciones a rajatabla (porqué el cliente piense que se pueden fusionar dos pasos en uno, porqué nos guiemos por nuestra intuición…y entonces viene cuando la pifias y sin saber porqué no encajan los cajones…y debemos empezar de nuevo)
  • Que en IKEA no se implanten Poka Yokes
Reflexiones sobre este último. Parece que IKEA ha trabajado el tema de la estandarización en el montaje de sus productos. Ha determinado cuántas personas son necesarias para realizar el trabajo, qué herramientas y materiales se necesitan (no te sobra ni un tornillo), qué secuencia o pasos son los más eficientes…etc pero yo echo en falta dos cosas.

Una es el tema de los Poka Yokes (sistema que garantiza que no avanzas en el proceso si cometes un error). Te muestran mediante imágenes qué tipo de tornillo debes usar o en qué posición debes colocar una pieza. Pero en caso de que aún así te confundas y uses un tornillo parecido pero que no toca ¿qué pasa? Pues nada. No pasa nada, puedes seguir con el siguiente paso hasta que llegue el momento en que necesites el tornillo que ya has usado y entonces tengas que desmontar el mueble para empezar de nuevo…Tal vez se podrían diseñar los muebles de tal forma que las piezas solo encajen de una única forma y con un determinado tornillo para evitar errores (y para evitar terminar con la paciencia del cliente).

La otra cosa que bajo mi punto de vista falta es una estimación del tiempo necesario para realizar el montaje. Sé que, como he dicho antes, depende de la habilidad de cada persona y por eso mismo cada uno sabe lo muy patoso o poco patoso que es y puede imaginar cuánto tiempo le va a llevar. Y conocer esa estimación de tiempo permite al cliente hacer una planificación en base a su tiempo disponible y el grado de habilidad del que crea que dispone.(¿nadie se ha visto a las 12 de la noche atornillando una estantería que ha empezado a montar a las 8 de la tarde pensando “esto está listo antes de cenar”?).

Está claro que puede haber muchas maneras de hacer la misma cosa. Sin embargo, debemos tener una sola manera de hacerlo en nuestros procesos ya que esto ayudará tanto a nuestros clientes internos como a los clientes externos. Cuando seleccionamos una forma de hacer las cosas antes hemos debido realizar un análisis adecuado.

Sol Magarolas