domingo, 10 de junio de 2012

La Práctica de la Medicina, como la Música, debe ser arte y método

El pasado domingo 3 de junio, Ignacio Tornos publicó una reflexión en el blog de la Fundación pro Humanización y Eficiencia en la Sanidad, organización que fomenta el humanismo como eje de confianza en la práctica médica y lo conjuga con principios de eficiencia y organización en el proceso asistencial. 

La entrada versa sobre por qué es tan difícil conjugar la estandarización con el trabajo creativo, y compara el trabajo de un médico con el de un músico. Os animo a entrar en la web de la Fundación y leer algunos de los artículos publicados.

Esta semana la reflexión se completa con un escrito de Antonio Burgueño Jerez, Director de Desarrollo de Negocio y Calidad Concesiones Ribera Salud y Patrono de la Fundación, y que recoge conclusiones muy interesantes acerca de la importancia de la estandarización en el práctica médica y la confianza en el profesional.

Antonio, un placer contar con tu reflexión en nuestro blog. Gracias.

Emma Giralt Eroles
Directora de Implantació Lean. 


Reflexiones tras la lectura de Ignacio Tornos "Estandarización y Música"



Estimado amigo Ignacio,

La comida fue tremendamente agradable. De esas de las que uno sale pensando que ha crecido un poco más como persona y profesionalmente.

Te mentiría que me ha sorprendido la fuerza de tu reflexión, pues nos tienes acostumbrados a ellas, pero si me impactó el mensaje sencillo y claro de la misma: No hay muchas actividades del hombre más llena de arte y de orden que la música. La creatividad no es consecuencia de una inspiración divina en ningún caso. Es fruto de un aprendizaje y de un esfuerzo riguroso y metodológico, entre otras cosas. Fruto de ese orden surgen las genialidades, porque, parafraseando a Ramón y Cajal una genialidad es saber poner en valor y sacar a la luz algo que está ahí y nadie supo ver. ¿Alguien puede discutir la genialidad de D. Santiago y su esfuerzo y perseverancia?

Mucho se ha escrito sobre si la práctica de la medicina es ciencia o es arte, y es entiendo que es ambas cosas. Y la ciencia sin método no puede ser considerada como tal. Y el arte es el cómo hacer que requiere, como tocar un instrumentos mucha práctica y un aprendizaje de habilidades que se me antoja infinito. Parafraseando una vez más a Dr. Ramón y Cajal, el que quiera aprender una habilidad que se prepare a años de entrenamiento. Exactamente igual que la música.

Las organizaciones sanitarias hoy en día son complejas (como las orquestas) y si cada uno escribe su partitura y la interpreta a su manera lo único que conseguimos es hacer mucho ruido. Disculpa que no sea capaz de cuantificar el coste de cada decibelio, es decir, del despilfarro. De eso sabes tú mucho.

Tu reflexión nos ayuda a entender y contar porque debemos ir por este camino. Permíteme que la utilice en mi trabajo diario de homogeneizar partituras y mejorar el sonido de nuestros conciertos y caminar con ello hacia una variabilidad menor de las decisiones médicas y un uso mejor de los medios disponibles.

Llevo 20 años trabajando en este sector y toda la vida familiarmente relacionada con él, y no acierto a terminar de comprender por qué un clínico con una determinada prueba puede diagnosticar la enfermedad a un paciente y otro necesita otra u otras pruebas que le aporten otros datos o mayor precisión. En ocasiones he llegado a pensar que una apendicitis es distinta en Galicia que en Cádiz o, lo que es peor, en un hospital y el de al lado.

Tu escrito me inspira otra reflexión que no quiero dejar de destacar: La estandarización aporta rigor metodológico y redunda netamente en la confianza, a todos los niveles: la del propio profesional, la del equipo, la de la organización y la del paciente. Porque el rigor y el orden metodológico es percibido por los pacientes. Así nos lo dejaron ver cuando medimos la confianza generada en el área de urgencias del Hospital del Vinalopó (Elche).

Por tanto, los gestores, consultores, profesionales no clínicos en general, tenemos nuestra responsabilidad en afinar la música, sin duda. Y entre todos escribir la mejor partitura y hacer sonar la música en armonía. Me consta la contribución a ello que desde Auren hacéis con vuestro esfuerzo diario. No hace mucho que escribía en el blog de la Fundación Humanismo y Eficiencia que la prescripción eficiente es cosa de todos.

Gracias por enriquecer con tu aportación nuestra reflexión y nuestro blog, el cual queda abierto para que realices tantas como estimes oportuno. Un placer y un lujo.

Antonio Burgueño Jerez
Director de Desarrollo de Negocio y Calidad Concesiones Ribera Salud
Patrono de la Fundación Pro Humanismo y Eficiencia
Blog: Fundación pro Humanización y Eficiencia en la Salud

2 comentarios:

  1. Hermosa comparación y reflexión, la música y la medicina. Pero hay un punto en el que discrepo, y es la pretensión de que un proceso o enfermedad se diagnóstica siempre con las mismas herramientas, pruebas diagnósticas, signos o síntomas. Solo alguien que jamás ha atendido pacientes puede pensar de esta manera. No solo una apendicitis, por mantener el mismo ejemplo usado en el artículo, es diferente entre Cádiz y Galicia, sino que es diferente la que diagnostiqué ayer de la que diagnostico hoy, y probablemente del siguiente caso que atienda. Y esto es así porque la partitura de una sinfonía es idéntica y la manera de "leer" las notas estandarizada, aunque existan diferencias en la habilidad interpretativa y expresiva del músico, pero no existen dos pacientes iguales, no hay dos pacientes que cuenten lo mismo con las mismas palabras ni de la misma forma.
    Estandarizar en el sentido de protocolizar la mayoría de los aspectos de la asistencia es positivo, pero pretender o insinuar que en todos los casos de una determinada patología se deben realizar las mismas exploraciones o pruebas diagnósticas es demostrar no tener mucha idea del arte - o ciencia- de la medicina.

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  2. Buen comentario! Me quedo con la idea de estandarizar y eliminar la variabilidad del último párrafo. Aunque me gustaría añadir, no habiendo dos casos de apendicitis exactamente iguales, hay una mayoría que se parecen mucho.
    Es lo que el Dr. Richard M.J. Bohmer describe en un artículo en HBR sobre la clínica Intermountain, en la que un equipo de profesionales define los protocolos. Se definieron un número pequeño de protocolos, unos 70, que cubren el 90% de las visitas en asistencia primaria. Por definición los protocolos no se siguen al 100%, aunque sí en un porcentaje muy elevado de los casos, y cuando se encuentran con un caso ambiguo o poco claro, los médicos varían el procedimiento, y luego el equipo se reúne para revisarlo. Así han conseguido un elevado Nivel de calidad y eficiencia en el tratamiento.

    Personalmente prefiero un buen estandar al Dr. House. Eso sí, necesito un buen "músico" que sea capaz de identificar MIS VARIACIONES, y utilizar la creatividad para resolver MI CASO si fuese necesario.

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