domingo, 15 de abril de 2012

La causalidad y los cordones de los zapatos.

Como casi todos, una de las cuestiones que más me desesperan en cuánto al vestir son los cordones de los zapatos. El hecho de llevarlos desatados, no sólo supone un problema estético, sino un riesgo de caer. Así que hace ya mucho tiempo decidí hacer mi pequeño análisis de causalidad en el que incluí los siguientes elementos:
  • Es muy fácil establecer una causa de que se desaten los cordones basada en el tipo de cordón. Los cordones "planos", flexibles, los típicos de las zapatillas de deporte, se desatan mucho menos que los encerados de los zapatos de vestir. 
  • Los "nudos dobles" rara vez se desatan, mientras que los sencillos si se pueden desatar.
  • No hay diferencia entre el pie izquierdo y el derecho, se desatan por igual.
  • La actividad física sí tiene influencia, si estás todo el día sentado, sin moverte los cordones se desatan menos que si caminas continuamente. Aunque el tipo de cordón mencionado anteriormente hace que esta regla pierda importancia. 
  • La fuerza con la que atas el cordón tiene una influencia clara. Un nudo "flojo", se desata antes que uno "fuerte". Pero por desgracia, los zapatos que se desatan lo hacen tanto si el nudo es flojo o fuerte...

La solución para un ingeniero es sencilla:

  1. Utilizar cordones "flexibles" en todos los zapatos. Lamentablemente mi mujer tiene su propia opinión sobre este tipo de cordones en los zapatos de vestir y no seré yo quién la contradiga...
  2. Utilizar nudos "dobles", pero el resultado estético es poco aceptable...
  3. No caminar, atar el nudo "fuerte", etc.
Esto es exactamente igual que lo que nos ocurre tantas veces en el trabajo, las soluciones que proponemos a los problemas van contra las especificaciones, o son sencillamente imposibles de llevar a cabo. Recurrimos entonces a la formación y a la disciplina como únicas formas de conseguir el resultado del proceso. Es como con nuestros hijos, nos centramos en repetir cada vez más enfadados "¡Atate el cordón! Que te vas a caer...".

Y esto no funciona...

(Ahora viene la parte "friki" del post).

Desde hace tiempo, llevo pensando por qué unos si, y otros no, y si habría un nudo que resolviese el problema: Que un cordón no se desate y quede "estéticamente" atado. Hasta que descubrí hace unas semanas que frente al nudo clásico que me enseñó mi madre cuando era un niño, hay otro nudo que llamaré el nudo "poka yoke" (es el término japonés para un proceso "a prueba de error"). Así que durante dos semanas inicié una toma de datos que me permitiese descubrir si existe el nudo "perfecto". Estos son los resultados:


El experimento lo hice atándome el zapato derecho con el nudo clásico la primera semana y el izquierdo la segunda. El pie contrario con el nudo Poka-Yoke.

No creo que sean necesarios grandes análisis estadísticos para demostrar la superioridad del nudo "Poka Yoke". ¿Y cuál es este nudo? Este vídeo de TED lo explica:


Muchos es posible que conocieran el "strong knot", pero yo tengo que admitir que como el conferenciante, he llegado a los 50, sin saber atarme los zapatos de una forma eficaz... Pero al margen de resolver uno de los grandes enigmas de mi existencia, algunos aprendizajes:

  1. La solución a los problemas es muy a menudo un pequeño cambio en la forma en la que hacemos cosas cotidianas. Sin embargo, como directivos, como ingenieros nos encantan las soluciones complejas, que suponen un gran análisis, un estudio profundo...
  2. La solución a los problemas está en muchos casos inventada, hace falta identificarla y aplicarla adaptándola a nuestro caso concreto. Un video de 3 minutos resuelve el problema de 50 años.
  3. La solución a los problemas no la tiene muchas veces la "gente importante" (el diseñador del zapato, o yo mismo) sino la "gente normal" (el vendedor de zapatos), pero no solemos pararnos a preguntarles.
  4. La solución a los problemas sólo se puede encontrar si nos empeñamos en resolverlos. Si simplemente aceptamos que el problema es el diseño del cordón, que los nudos se desatan, etc. probablemente nos cruzaremos con el video, pero no lo "veremos".  
Para mi, estas son algunas de las claves son la base del sistema de producción de Toyota y del legado de Taiichi Ohno. Aplicarlo no es mejorar la productividad un 20% sino cambiar la forma de pensar de todos. Si lo conseguimos, aumentará la productividad, no un 20% sino un 200%...

Ignacio Tornos

(PS.- Alguien sabe alguna otra cosa cotidiana que tengamos que aprender...)


1 comentario:

  1. Qué interesante, no me esperaba ver una solución tan sencilla. Es cierto que muchas veces la gente encuentra soluciones a sus problemas cotidianos pero ni se molesta en compartirlos porque creen que no es importante, pero un gesto tan pequeño puede ahorrar mucho tiempo.

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