Optimización de la cirugía para reducir las listas de espera, en este artículo publicado en Diario médico encontramos otro ejemplo de cómo la aplicación de los principios de la filosofía Lean puede reducir los costes sin disminuir la calidad asistencial. En esta ocasión se aplica el concepto de flujo, que consiste en desarrollar progresivamente todas las tareas que aportan valor para la prestación de un servicio (o la elaboración de un producto)… sin paradas, mermas ni reprocesos.Para ello utilizan una camilla que se sirve para el transporte del paciente y como mesa de quirófano, evitando así el cambio del paciente desde la camilla a la mesa de intervención.
También se han realizado cambios en el quirófano que permiten operar en dos fases y empezar una intervención mientras se está finalizando otra (utilizan la gestión visual para indicar el lugar exacto dónde se deben posicionar las camillas).
De este modo consiguen un flujo continuo (llamado “cadena” en el artículo) sin prácticamente interrupciones o tiempos quirúrgicos muertos.
Un tema que echo en falta en el artículo es la gestión del instrumental quirúrgico entre intervención e intervención, lo que llamaríamos cambio de formato o SMED en terminología lean, y que tal vez pudiera convertirse en un cuello de botella si no se realiza de forma adecuada.
Sol Magarolas
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada